Hacia una historia del interiorismo

 

Publicado por Spiral Jetty

Selección de la Biblioteca TYRANNUS

 

_Johannes Vermeer

INTIMIDAD DE LA PRIMERA BURGUESÍA

Paises Bajos, 1660.

La idea de la domesticidad familiar, urbana y burguesa comienza en los Países Bajos del siglo XVII. La vida cotidiana reflejaba las virtudes burguesas tradicionales: una moderación sosegada, una admiración por el trabajo intenso, y una prudencia financiera que bordeaba la tacañería.”

Cita fotográfica: Vermeer . La Obra Completa .Norbert Schneider. Taschen, Köln, 1994.

Cita bibliográfica: “La Casa. Historia de una idea”, Witold Rybczynski. Emecé editores. Buenos Aires.1991.

 

_Michel Barthélémy Ollivier

MONDE

Una cena en la casa del príncipe de Conti – S XVIII

En las primeras décadas del siglo XVIII la sociedad aristocrática del antiguo régimen, recluida en un esplendido ocio y sin más preocupaciones que la de enaltecerse a sí misma, podía hacer de la vida mundana un arte inimitable. La elite nobiliaria descubre un territorio hasta entonces inexplorado, equidistante entre la corte y la Iglesia, llamado monde. Una realidad social delimitada con un proyecto ético y estético estrictamente laico.” Esta vida de salón estaba legislada por mujeres quienes establecían las reglas de juego y “un código de conducta significado por el riguroso culto de las formas.”

Cita fotográfica y bibliográfica: “La cultura de la conversación”, Benedetta Craveri.FCE.Buenos Aires. 2004

 

_Karl Friedrich Schinkel

ROMANTICISMO

Castillo de Charlottenhof 1826/1829

El más moderno de los barrocos, el último academicista de los modernos. Su arquitectura influyó a Mies Van der Rohe quien halló en los esquemas de Schinkel la idea que él luego hizo revolución: una piel neutralizadora (cerramiento) separada de las columnas. La habitación que se ve en el ejemplo está decorada escenográficamente como una carpa de viaje donde se alojó, entre otros huéspedes, el investigador y viajero Alexander von Humboldt.

Cita fotográfica: Schinkel. Martin Steffens. Taschen,Köln. 2003.

 

_Pierre Chareau

LA ERA DE LA MÁQUINA

Maison du verre, París.

Las actitudes revolucionarias que hicieron de las décadas del 20 y 30 las más memorables de la arquitectura moderna, fueron entre otras, un sentido de responsabilidad social, y un enfoque racionalista y estructural de la arquitectura.”

Las revoluciones técnicas modificaron la vida doméstica a través del hierro, el hormigón armado y un sentido práctico y económico del equipamiento doméstico: l´utillage, es decir la estética escueta del equipamiento a contraposición de amueblamiento.

Cita fotográfica: Pierre Chareau. Brian Brace Taylor. Taschen, Köln. 1992.

Cita bibliográfica: Teoría y diseño arquitectónico en la era de la máquina. Reyner Banham. Ed. Nueva Visión. Buenos Aires. 1971.

 

_Lawrence Livermore National Laboratory

CALIFORNIA BUNKER

USA- 1961/1962

Desde los años cincuenta la arquitectura ha puesto en circulación una concepción de lo doméstico que oculta valores reaccionarios como la seguridad y la dominación patriarcal. Es el surgimiento de la cultura de la vigilancia. La casa es el refugio del pánico que bordea el miedo real y el peligro imaginado.

Cita fotográfica: Waiting for the End of the World. Richard Ross. Princeton Architectural Press. NY. 2004.

 

_Casa Vogue

ABITAZIONE DI UN CREATORE DI MODA

Milano-1971

El habitante-diseñador es un orquestador de imágenes. El interior doméstico es el síntoma del estado anímico, el reflejo de sueños, anhelos y aspiraciones sociales del que lo habita. La decoración doméstica se considera como una representación personal y la representación de la propia idea de hogar.

Cita fotográfica: La Casa-personaggio.Casa Vogue.n°6, gennaio 1971. Milano.

 

_Rem Koolhaas

HYPERMODERN

Villa dallAva 1991

Cerrando el milenio el colosal Rem Koolhaas hace una remake (también en las afueras de París) de la masterpiece de la arquitectura moderna, la Ville Savoye en su versión con amenities: la Villa dallAva. En esta redefinición de la modernidad, el arquitecto más influyente y discutido del momento nos sorprende con su construcción barata e incluso atroz de un kitsch glamoroso.

Cita fotográfica: SMLXL, Rem Koolhaas and The Monacelli Press, Inc.Benedikt Taschen Verlag GmbH, Koln, 1997

 

Hacía una historia del Interiorismo Doméstico

A HOME is not a HOUSE

Un hogar no es una casa decía Reyner Banham en el ´65 haciendo una apología de la tecnología que convirtió al espacio doméstico en un catálogos de ductos, de cables, de enchufes, de cañerías, de gadgets, de plug-ins.(1) Si estos servicios se pueden sostener por sí mismos entonces se podría prescindir de las paredes, es decir que podemos eliminar la casa en el sentido material y también en el sentido de cobijo, refugio y abrigo ya que dentro de ella se materializa este exterior tecnólogo que más que liberarnos nos encarcela.

El interiorismo doméstico, a lo largo de su historia, fue modificándose estilísticamente y corrigiéndose en el desarrollo del confort. La evolución del confort no se trata exclusivamente del avance de la tecnología sino es la idea de bienestar asociado a cada época y cultura. Por ejemplo la noción de confort estuvo enfocado en un principio hacia el ocio: desde las primeras sillas y camas medievales hasta sistemas de calefacción, iluminación, ventilación y asoleamiento. Posteriormente el confort estuvo dirigido al trabajo con la aparición de electrodomésticos que implicaron una reducción del tedio en las tareas domésticas.

En algunos momentos los pruritos estilísticos ponían en peligro los progresos tecnológicos, y viceversa. Para ciertas épocas incorporar estos avances en sus anacrónicas formas decorativas no implicó ningún peligro, pero para otras se trató de una contradicción.

Actualmente, como diría Rybczynski: Nos sentiríamos tan incómodos en un Ford T como si usáramos pantalones abombachados… pero no tenemos problema en decorar nuestras casas con muebles de alguna época pasada.(2)

Paralelamente la casa es el territorio de disputa entre lo privado y lo público, la vida familiar e íntima versus la vida urbana y pública. Con la siguiente dificultad: el territorio doméstico es un hecho propiamente urbano ya que en él se introducen convenciones sociales y políticas, como también diferentes tecnologías; en la actualidad ingresan al espacio privado las tecnologías de información, comunicación y vigilancia (internet, teléfono, radio, satélites…)

¿Es el hogar un espacio tranquilo o se trata de un campo de batalla?

Lo doméstico siempre ha estado en guerra”. En el ambiente privado de la casa se han liberado diversas contiendas: la batalla de la tecnología, la batalla de la intimidad, “la batalla de la familia, la batalla de la sexualidad, la batalla de la limpieza, por la higiene… y ahora la batalla ecológica”.(3)

La idea de lo doméstico

La próspera burguesía urbana de los Países Bajos, en el siglo XVII, desarrolló austeramente un espacio para la familia y su actividad económica. No sólo fue fundamental la capacidad financiera de esta poderosa clase urbana sino también su relación familiar, su autoconciencia y el desarrollo de una vida interior que transformaron a la casa en un lugar privado que materializaba el deseo de refugio y de afecto, es decir la casa se convierte por primera vez en un hogar.

El deseo de la intimidad y búsqueda de la comodidad no fue exclusivo de la clase burguesa sino también de los nobles. En el siglo XVIII la clase ociosa nobiliaria francesa desarrolló una pasión por el lujo a la vez que disminuía su fervor religioso. Fue en esta época, bajo el influjo de mujeres como Madame de Pompadour, Madame de Sévigné, Madame de Maintenon, Madame de Rambouillet, que se introdujo el primer estilo que se elaboró exclusivamente para el interior: el rococó, y por primera vez se distinguió la decoración interior de la arquitectura.

La arquitectura del XIX fue hija de la École des Beaux-Arts y víctima de defensores de los órdenes clásicos que tuvo entre sus filas más vanguardistas a Karl Friedrich Schinkel, el más osado decorador de casi todos los tiempos. Se resucitaron y se recrearon, no siempre con espíritu histórico sino histriónico, diferentes estilos del pasado. Por ejemplo se inventó el Estilo Reina Ana, que no respondía a ninguna período real sino era una edición de muebles extemporáneos… época Luis A, B y C, como diría el iconoclasta de Le Corbusier.

Ante semejante carnicería estilística vino a poner un poco de orden el pensamiento moderno del siglo XX que desterró lo que nadie nunca se había atrevido: los viejos órdenes clásicos y se opuso, en términos discursivos, a cualquier decisión meramente decorativa. Entonces se proyectó una arquitectura que no tuviera referencias ni referentes más que la propia tecnología de la construcción.

Además existían motivos para ostentar: la utilización del hormigón armado y del hierro en la arquitectura doméstica permitía resoluciones espaciales antes inimaginables. Vemos entonces que Le Corbusier en su teoría del espacio mínimo y económico agradecía si la casa se parecía más a un paquebote que a un chalet.

Subiendo el tono de la discusión, el más panfletario de todos los modernos, Adolf Loos, que como buen vienés de la época tenía altamente desarrollado un conjunto de compulsiones freudianas(4), propugnaba que todo ornamento es delito y que la arquitectura debe ser sincera al expresar su construcción y alejarse de toda imaginería arcaica.

La ideología moderna de racionalización, economía de recursos y funcionalidad, era esencialmente antiburguesa y pronto despertó la simpatía de los socialistas revolucionarios, de los nuevos gobiernos socialistas europeos de posguerra y de Estados Unidos , que veían en ella la arquitectura de un “mundo libre” (5).

De esta manera la nueva arquitectura dejó un reguero en Europa y en América de espacios ascéticos, ideales, fantasmagóricos y siniestros, de paredes blancas y ventanas corridas donde nos cuesta imaginar que entraran hombres vestidos con galeras y señoritas de corsé.

Las ideas modernas de mecanización de la vida cotidiana ya habían sido desarrolladas por las ingenieras domésticas norteamericanas de fines del siglo XIX y perfeccionadas después de la gran depresión del 29. La gestión y eficacia doméstica también le interesaron a Henry Ford, quien oportunamente entendió que las amas de casa eran expertas en el tema de maximización de tareas y que ese conocimiento podría ser utilizado para el bien de la industria, por ejemplo, la automotriz.

A diferencia de Le Corbusier y los modernos que le hacían un vade retro a la inmoral decoración, las ecónomas no tenían ningún inconveniente si el paisaje interior de las casas resultase del ensamblaje de cualquier tipo de estilo, imaginación popular o cachivache ornamental.

Los desprejuiciados norteamericanos pecaron de pop pero fueron redimidos por Charles y Ray Eames que en contraposición a la estética-maquina, buscaban en sus casas una estética que se caracterizaba por “la disparidad cultural como un todo en feliz armonía”. Ellos infundieron de valor a sus coetáneos para “darle sentido a cualquier cosa que los atrajese”. Es decir hicieron del pop algo respetable. Y las casas volvieron a celebrar el sueño del hogar con utensilios ridículos pero con mucho valor simbólico.(6)

Como hemos visto la historia de la domesticidad es básicamente una historia protagonizada por mujeres: desde las amas de casa neerlandesas, pasando por las cortesanas francesas, las ingenieras domésticas norteamericanas hasta la ex convicta Martha Stewart (7).

Pero más allá de algunos protagonistas destacados, los procesos y los cambios en el interiorismo doméstico son el producto de casi todos los habitantes urbanos de cada época. Aunque algunos de ellos fueron delineados por expertos decoradores, ensembliers, diseñadores, amas de casas, arquitectos, couturiers del interior o ingenieros, también cada habitante en su propio espacio doméstico crea un estilo que forma parte de esta historia.

El espacio doméstico contemporáneo responde a tantos estilos como habitantes: el psycho-loft, el ph gentrificado, el bohemian barroco,el wonnabe modern, el rústico playero, el conspicuo rococó, el minimal-conceptual, el country millionaire, el vanguardia retro, el Hollywood conurbano, el eighties palace o el peronista pop.

El interiorismo manifiesta el deseo por evocar un ambiente hogareño que estará en los objetos, estilos e imágenes que cada cual asocia con la domesticidad. Y ésta suele identificarse con el pasado. Si el estilo de vida es un recuerdo o una mera imaginación (…), ¿este deseo de tradición se trata de una anacronismo furioso o refleja una insatisfacción más profunda con el entorno que ha creado nuestro propio mundo moderno? (8)

La casa es el reducto donde se construyen las aspiraciones sociales y la idea de hogar, ¿quién quiere, acaso, vivir el espacio doméstico sin algún tipo de nostalgia?

Citas

  1. A Home is not a House”, Reyner Banham . Art in America, n°2, April, 1965.
  2. La Casa. Historia de una idea”, Witold Rybczynski. Emecé editores. Buenos Aires.1991.
  3. Dosmeticity at war”. Beatriz Colomina. The Mit Press. Assemblage n°6. 1991.
  4. A Home is not a House”, Reyner Banham . Art in America, n°2, April, 1965.
  5. La Casa. Historia de una idea”, Witold Rybczynski. Emecé editores. 1991.
  6. Cambiando el arte de habitar”. Alison y Peter Smithson. Ed GG. Barcelona. 2001.
  7. Martha Stewart es una empresaria estadounidense, que formó un imperio con su negocio de estilo de vida y cocina. Su fortuna se estima en US$628 millones. Fue declarada culpable de conspiración, falso testimonio y obstrucción a la justicia en el año 2001. Cumplió condena en prisión donde permaneció durante meses realizando labores de limpieza. (http://es.wikipedia.org/wiki/Martha_Stewart)
  8. La Casa. Historia de una idea”, Witold Rybczynski. Emecé editores. 1991.

 

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